Certificaciones energéticas. Problemas de aceptación

Diversos problemas  ha enfrentado la certificación energética desde que fue decretada como obligatoria para poder alquilar o vender un piso en marzo del 2013, muchas cosas han pasado y siguen ocurriendo en la actualidad, son problemas que más que ser de tipo gerencial o administrativo, son más bien de tipo social y de desorganización y desinformación a nivel de la población.

Una de las principales causas que al principio afectó muy gravemente la certificación energética y que hoy por hoy se siguen observando dichos efectos, es lo apresurado que fue la imposición de la certificación en España, mientras que en países como Francia y Alemania esta medida estaba aprobada ya para el 2007, en nuestro país no fue sino hasta el 2013,  acabando el plazo que dictó la Unión Europea para que se realizara la medida, como fue una medida aplicada a última hora y de manera abrupta no tuvo la mejor aceptación por parte del ciudadano, que vio esto como una especie de traba que sin ningún motivo estaba poniendo el gobierno.

El poco o inexistente conocimiento que tiene la población hacia el ahorro energético también afectó en sus inicios a la certificación, existían muchas protestas debido a que ahora se tenía que hacer un paso más a la hora de un trámite de venta o alquiler de un inmueble, el sistema está diseñado y centralizado en ahorro energético y las personas que se encontraban preocupadas por razones económicas encontraron en estas certificaciones un inconveniente agregado para poder resolver situaciones graves mediante la venta o alquiler de inmuebles.

Muchos fueron y siguen siendo los problemas que arroja la certificación energética y en la actualidad se sigue trabajando para mejorar la aceptación de esta, creando campañas que ayuden a sensibilizar a las personas en el ahorro energético y exponiendo las ventajas que eso significa. Con el tiempo la población irá aceptando cada vez más las certificaciones energéticas, porque si bien constituye una traba administrativa, es una buena política para asegurar la preservación de nuestro ambiente.