VIviendas

Cómo se tasa una vivienda

La tasación de la vivienda es uno de los procedimientos inevitables en la compraventa de viviendas. No en todos los casos, evidentemente, es obligatoria, pero sí muy conveniente. Y lo es porque la persona que vende puede poner un precio de venta razonable y de acuerdo tanto a las características del inmueble como a la situación del mercado. Para quien compra es una garantía de que paga un precio justo por la vivienda.

Ahora bien, la tasación debe ser realizada por una persona independiente y autorizada para ello. Se trata de arquitectos o arquitectos técnicos que, en primer lugar, deben hacer una medición del inmueble para comprobar que el resultado se corresponde con lo que aparece en la escritura.

Pero hay otra serie de factores importantes que también influyen en la tasación:

  • Mantenimiento: el estado del inmueble, el hecho de que cuente o no con reformas o mejoras que hayan revalorizado su valor es un aspecto fundamental.
  • Eficiencia energética: trámite obligatorio antes de vender un inmueble, cuanto más positiva sea su valoración (A representa la máxima eficiencia y G la mínima) más valor tendrá el inmueble.
  • Características de la vivienda: aborda aspectos como la distribución razonable, el número de habitaciones y baños, la calidad de los materiales constructivos, la zona en la que se encuentra y sus infraestructuras o servicios (si hay colegios, centros deportivos, etc) o aspectos añadidos como puede ser que se encuentre en una urbanización con zonas comunes o piscina.
  • El mercado inmobiliario: evidentemente, la propia situación del mercado en cada momento determinará en buena medida el valor de la vivienda, que puede variar de manera considerable de un año a otro.

Lo más importante, para que la tasación tenga realmente el valor que se busca y cumpla con su finalidad es, como señalábamos, que la realice un profesional acreditado para ello. Hay aspectos, por ejemplo cuando se trata de tasaciones hipotecarias que están reguladas por el Banco de España.