Crowfunding para viviendas

Ahora que el sector inmobiliario español empieza a recobrar su estado previo a la crisis y pasa a ser un espectro económico fiable para el inversor, basta con tener a mano 100 euros para poder invertir en la compra de viviendas locales, naves industriales y oficinas. Este crowdfunding inmobiliario, en el que muchos mecenas distintos pueden aunarse en una misma causa, pretende abrir una nueva forma de posicionarse en España en este sector que se encuentra en pleno crecimiento.
Por ejemplo, Housers, la primera plataforma de inversión colectiva a pequeña escala en el sector inmobiliario, ha logrado reunir en apenas seis meses de trabajo a más de 550 inversores. Este mercado, que históricamente quedaba cercado a la actividad de grandes capitales, abre ahora un resquicio y una oportunidad para perfiles más sencillos de inversor; no hay que obviar que el sector inmobiliario, que goza de una buena salud en la actualidad, puede llegar a proporcionar al individuo que invierte rentabilidades óptimas y altas.
Invertir 100 euros en este sector puede redundar en rentabilidades brutas para un plazo de cinco años que pueden llegar hasta el 70 por ciento, si tenemos en cuenta el alquiler del inmueble y la revalorización que éste experimente. La vivienda, a diferencia de otros productos financieros, aporta más seguridad a la hora de obtener rentabilidades.
Housers, por su parte, trabaja en localizar inmuebles en barrios en los que sea fácil conseguir un inquilino, para más tarde proceder a una comercialización ágil. La vocación de esta iniciativa es siempre la venta, mediante un inmueble que se revaloriza antes de venderse. Ciudades como Barcelona, Madrid y Valencia llevan meses experimentando una tendencia al alza en la que la demanda del alquiler no para de crecer.
No obstante, como en toda inversión, el riesgo de perder el dinero aportado desde los 100 euros es una realidad. Pero la probabilidad de fracaso es baja, toda vez que existe un bien físico que respalda la inversión y que los inmuebles están por lo general situados en el centro de las principales ciudades del Estado.