Descubre la arquitectura ibérica

Este tipo de arquitectura se caracteriza porque en su tiempo la población ibérica tenía una tendencia en realizar el desarrollo de sus ciudades en lugares que le proporcionaran una mayor protección, y por lo tanto los lugares estratégicos para la realización de estas obras eran en lo alto de las montañas, en cerros, en lo alto de las colinas, con la construcción de murallas, haciendo de esta manera un difícil acceso para los pueblos invasores de aquella época.

Por ello es que vemos este tipo de arquitecturas cuando por ejemplo visitamos ciudades como las de Tarragona, Lérida o la Serreta de Alcoy. Pues todo esto fue originado debido a la precaución de los pueblos ibéricos de aquel entonces por si se presentaban momentos de hostilidad por parte de los pueblos cercanos que intentaran invadir su localidad.

Una calle central era la que dividía a las edificaciones construidas al lado de esta vía, que normalmente arrancaba de una plaza o estaba conectada a una plaza central, de tal modo que cuando las estructuras de las viviendas estuviesen en alineación unas con otras y con la calle principal, la parte posterior de las mismas formaría un muro de contención el cual cumplía aún más la función defensiva con la cual está constituida toda la ciudad en sí.

Las murallas eran fundamentales en este tipo de estructuras dentro de la arquitectura Ibérica, pues a pesar de basar su localización poblacional en territorios altos, cuando se trataba de llanos, cuya ubicación establecía un gran punto estratégico en vías comerciales, de casa o puntos de combate, las murallas gigantes y largas eran la principal opción para recrear un pequeño poblado en esa región.

Se establecían en puntos de referencia y suma importancia, torres de vigilancia, las cuales tenían una gran relevancia para ese entonces, dentro de esta maravillosa estructura arquitectónica del momento, pues el poder bélico debía estar bien preparado, un ejemplo de estos casos pueden ser apreciados en La Alcudia de Elche o Córdoba.

Para concluir, los aspectos más resaltantes de la arquitectura ibérica, eran los aspectos militares para aquel momento, pues las murallas eran de suma importancia al igual que los muros, tanto así que incluso hoy en día somos capaces de presenciar estas murallas de forma intacta y que de igual forma siguen cumpliendo su propósito, el de proteger.