Las leyes de la arquitectura

La arquitectura está sujeto a las leyes de la lengua es exactamente lo mismo que con cualquier otra manifestación artística. Por esta razón han fracasado todos los intentos que tuvieron que codificar de manera científica. Los n intentos (efímeros) era el movimiento moderno, desmantelaron en la exposición del estilo internacional en 1932, curada por Philip Johnson y Henry Russell Hitchcock, donde, en una cínica suficiente, delineados proyectos seleccionados sobre la base de su apariencia en lugar de sus objetivos y valores metodológicos, que ellos tenían. En esos mismos años 30, arquitectos formados en el movimiento moderno comienzan a experimentar con un retorno a la lengua clásica, usando como una gramática con la que te sientes más cómodo en cuanto a contextualizar sus obras cuando éstas se encuentran en dos cartas escritas muy históricamente. Todos sabemos que los problemas aparecen cuando las puertas se atoran y no puedes acceder al interior de las viviendas y es que por más que lo intentes no abre y por eso os dejo uno de los videos de cerrajeros, que tal vez os ayuden:

La relación entre lenguaje, postulando el movimiento moderno y lo clásico es dialéctica y mucho más lejos de la epidermis de los edificios, que afectan a su propio volumen y organización interna. La Villa Besnus en Vaucresson, por Le Corbusier, es un ejemplo perfecto: una fachada en la calle organizado según los cinco puntos de la arquitectura. La fachada posterior, mi casa, abierta al jardín, (con una planta menos, ya que la casa se monta en un muro de contención) es un homenaje o una abstracción, el Petit Trianon de Versalles.